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Internet móvil

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Por Russ Shaw, gerente general de Skype Móvil

El consumidor decidirá las aplicaciones Web y las alianzas fundamentales para el éxito de los proveedores de servicios

En un abrir y cerrar de ojos podría perderse algo del mundo móvil. Si bien existen más teléfonos móviles (3.300 millones) que autos registrados en el mundo, más de 450 millones de personas ahora utilizan sus teléfonos celulares para acceder a Internet y esta cifra aumentará hasta los 1.000 millones en 2013 . Para estar a la altura de la demanda, Apple necesita aprobar 692 aplicaciones por día y está recibiendo aproximadamente 10.000 nuevos envíos por semana.

La tasa de crecimiento de Internet móvil es más rápida que la adopción de la TV, radio e Internet en una PC. Estamos justo en medio del mayor cambio de paradigma tecnológico de la corta historia de la informática.

El Internet móvil no solamente cambia nuestra vida diaria, sino que está cambiando el panorama de una serie de industrias, pero quizá ninguna tanto como la de la industria de la telefonía móvil. ABI (www.abireserach.com) recientemente predijo que los ingresos por servicios al consumidor móvil 4G  alcanzarán en 2014 la cifra de US$ 70.000 millones. Es una gran oportunidad para las empresas que así lo comprendan. 

No se puede subestimar el ritmo del cambio y queda poco tiempo para aprovechar la oportunidad. Gartner comentó  recientemente que “las empresas de telecomunicaciones (en particular aquellas de mercados maduros) tienen la intención de dedicarse a las oportunidades de servicios no tradicionales, para lo cual deben actuar ahora, si es que ya no lo han hecho”.

Los consumidores conocen las posibilidades que se ofrecen y están ansiosos de aprovecharlas. Lo que los usuarios esperan, además de un modelo de precios conveniente y fácil de comprender, es poder tener una experiencia superior y acceso a servicios, aplicaciones y contenido innovadores. Quieren acceder a estos servicios en cualquier dispositivo y en cualquier momento. Ya existen ejemplos de esto, pero encontrarlos todos en el mismo lugar parece casi imposible. Apple ha demostrado las bondades de aquellos que reúnen estos servicios: una experiencia de usuario sin inconvenientes y con acceso a distintos recursos.

La única manera de aprovechar la oportunidad que ofrece el Internet móvil es proveer aplicaciones y servicios atractivos y fáciles de usar que “simplemente funcionen” en todo momento y en cualquier dispositivo. Resulta vital que los operadores móviles, fabricantes de dispositivos, proveedores de aplicaciones y servicios comiencen ahora a buscar maneras más eficaces de trabajar juntos. Para ello se necesita un pensamiento nuevo, en términos de nuevos modelos de negocios y alianzas, en vez de esperar que los antiguos modelos brinden respuestas a este nuevo mundo al que nos enfrentamos. No obstante, demasiados operadores – en especial, algunos de los líderes – le están dando largas a este tema y siguen sin aceptar los hechos.

En el negocio de Internet fijo, los proveedores venden el acceso a Internet a los clientes sin tener mucho control sobre lo que el cliente hace en Internet. No importa qué clase de aplicaciones ejecutan, si miran videos, suben fotos, mantienen una videoconferencia con amigos o con la familia, todo es parte del paquete. Algunas veces los usuarios pagan extra por ciertos servicios que ofrece su proveedor, como video a pedido.

A la inversa, en el negocio móvil, algunos proveedores tienen un papel más que dominante y tratan de ampliar ese control para proteger el flujo de ingresos existente o hallar alguno nuevo. Creen que pueden decidir qué servicios y aplicaciones pueden utilizar los clientes en su infraestructura. Se pueden mencionar ejemplos de proveedores que están abriendo sus redes, pero esto es gradual y pocos se atreven a tomar las medidas audaces que hacen falta para convertirse en líderes y ganar.

En consecuencia, mientras los participantes del mercado móvil reconstruyen sus modelos, considero que hay dos enfoques que provienen del entorno de Internet fijo. Primeramente, a los consumidores no les gusta lo rígido. Las alianzas de especialistas en vez de la dominación por parte de generalistas crean la innovación, y aplicaciones y servicios atractivos que impulsan la adopción y los ingresos.  Los casos de Facebook, MySpace y Twitter han llevado al boom de los medios sociales. La mayoría ha sido sorprendido por el astuto hasta el punto de que corre el riesgo de ser relegado a estrategias de adquisición riesgosas y costosas para ponerse al día. 

La segunda lección es acerca de la importancia de las aplicaciones. La gente se volcó en masa a Internet por los servicios suministrados, no por la infraestructura. La primera aplicación de excelente rendimiento fue el correo electrónico. Por lo cual servicios como la venta de libros, reserva de viajes y subastas online impulsaron su popularidad. Skype se sitúa justo en el centro de esto. En una primera instancia, el software fue una aplicación que permitió a familias y amigos hablar gratis entre sí. Ahora brinda una excelente experiencia de comunicación, de voz, video y mensajería instantánea. En sólo seis años, hemos podido desarrollar un negocio rentable y próspero, regalando lo que cuesta muy poco dar y cobrando los servicios que cuestan más. Más de quinientos millones de personas se registraron en Skype. Recientemente, descubrimos que ningún operador móvil del planeta tiene esa cantidad de usuarios.  En lo que respecta a nuestra actividad principal es una verdad simple y absoluta; los humanos son seres sociales que valoran la interacción. Nuestra aplicación apunta a una necesidad de trascender la barrera del lugar y conectarse con la gente que es importante para nosotros.

Skype, una aplicación sumamente popular que los usuarios desean en un dispositivo móvil (prueba de ello son los 10 millones de personas que instalaron Skype en los iPhones en menos de un año).  Y estamos teniendo la misma actitud que siempre hemos tenido con alianzas con el mundo móvil. 

No hay mejor ejemplo del tipo de alianzas que queremos forjar que la que tenemos con Three en el Reino Unido. Esta empresa ha desafiado a sus competidores asociándose con Skype para brindar una aplicación popular que permita llamadas a dispositivos móviles a través de Internet sin costo extra. Está ofreciendo a sus clientes ventajas tangibles y una experiencia de usuario integrando la aplicación en una amplia gama de teléfonos móviles. En dicho país se han realizado más de mil millones de minutos de llamadas, calculadas por Three lo que representa un ahorro para la gente de más de £120 millones. 

Para Three, los clientes que usan Skype generan el 20% del margen más alto. Una encuesta realizada en agosto de 2009 reveló que los usuarios de Skype utilizaban en promedio 17% más de minutos de voz tradicional que los no usuarios. Además de ser una valiosa herramienta de adquisición, los usuarios de Skype en Three tienen una tasa inferior de cambio de proveedor y un ARPU (ingreso promedio por usuario) más alto.

Este es un primer ejemplo que demuestra que las aplicaciones y servicios innovadores no son una amenaza para los ingresos de los operadores sino que pueden generar mejores resultados financieros. Además refleja que los operadores móviles que adoptan Skype pueden diferenciarse de sus competidores, atraer nuevos clientes, reducir el cambio de proveedores e incluso mejorar el ARPU.

Los operadores inteligentes y de avanzada de todo el mundo están llegando a la misma conclusión. La Web es un entorno céntrico de aplicaciones y no será diferente en Internet móvil. Adoptar las aplicaciones más conocidas como Skype es la mejor manera de sacar ventaja del potencial masivo. Los consumidores instalarán estas aplicaciones en sus dispositivos. Pero la manera más ventajosa en términos financieros para aprovechar esta demanda es asociarse con aquellos que vienen del mundo de Internet fijo que son los mejores especialistas en su campo y que son pragmáticos y abiertos a alianzas que garantizan que los proveedores de servicio juegan un rol beneficioso e importante en el futuro.

Adolfo Manaure

Entusiasta seguidor de la tecnología y las innovaciones que cambian el mundo. Director Editorial y COO en The HAP Group.