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Creación de un frente unificado en la lucha contra el delito financiero

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Por Luis Arturo Diaz, Oracle Latin America

 

El año pasado, el sector de servicios financieros recibió un aviso del profundo daño que los cada vez más complejos esquemas financieros, particularmente  los fraudes, pueden causar a su reputación y a la línea final de resultados. Los bancos están colaborando con las autoridades regulatorias en definir nuevos esquemas reglamentarios contra el lavado de dinero, la prevención de fraudes y mejorar la administración de riesgos.

 

En este entorno muchas empresas de servicios financieros están reevaluando sus programas de prevención de fraude y de cumplimiento, y buscando un enfoque cada vez más integrados para lograr eficiencias operativas y de costos clave para mantener su rentabilidad.

 

Al consolidar los esfuerzos de prevención de fraude y de cumplimiento contra el lavado de dinero, las entidades financieras obtendrán una visión holística clave de los datos de las empresas en las líneas de negocios, canales y productos, lo que resulta en un mejor conocimiento del impacto total del delito financiero en las instituciones. Desde una perspectiva de la gestión del cliente, un enfoque integrado para la prevención de fraude y cumplimiento contra el lavado de dinero puede ayudar con la retención de clientes. La seguridad y la confianza siguen siendo primordiales en la mente del consumidor actual, por lo cual la reputación de una sólida gestión de riesgo, seguridad y cumplimiento puede llegar muy lejos a la hora de cultivar la confianza del cliente.

 

La centralización de la prevención del fraude y del lavado de dinero también les permite a las entidades financieras ampliar las capacidades de informes a fin de aumentar la eficacia y exactitud de los esfuerzos de monitoreo. Un enfoque consolidado puede ayudar a reducir la cantidad de presentaciones defensivas de informes de actividades sospechosas y rendir informes de más alta calidad para el cumplimiento de la ley.

 

Si bien estos beneficios son necesarios, muchos bancos enfrentan obstáculos que les impiden capitalizar los posibles beneficios de un enfoque consolidado. Históricamente, muchas entidades financieras han instalado soluciones de punta para prevención de operaciones de lavado de dinero (AML Anti Money Laundering por sus siglas en inglés) y para la prevención de fraude con una visibilidad limitada de datos, en silos, en sistemas que no comparten datos ni estandáres. Además, en muchas entidades, los equipos de mitigación de fraude y de cumplimiento de AML son entidades separadas donde cada una desarrolla, mantiene y aprovecha sus propias listas de control. En general, la colaboración entre estos equipos se produce de acuerdo con las necesidades. Para comenzar el proceso de consolidación de esos silos de información, las organizaciones primero deben tener el compromiso de mejorar y establecer la comunicación constante y formalizada entre los equipos de prevención de fraudes y AML.  

 

Las entidades financieras pueden incrementar aún más la eficiencia operativa al reutilizar escenarios y modelos de detección, tanto para el cumplimiento de AML y detección de fraudes, ya que muchos escenarios de AML pueden ser indicios de conductas fraudulentas y viceversa. Las organizaciones pueden readaptar los escenarios de AML para detección de fraudes, incorporando parámetros específicos de detección y clasificación de riesgo a fin de aprovechar los requerimientos de datos comunes, reduciendo los costos y tiempo, aumentando el time to market. Un enfoque consolidado también permite a las entidades financieras acumular y correlacionar rápida e inteligentemente entidades y alertas relacionados. Al centralizar el acceso a los datos, las organizaciones tienen la capacidad de generar alertas de AML y detección de fraude más eficientes.

 

Al tomar estas medidas, las entidades también se beneficiarán de un flujo de trabajo más flexible para facilitar una transferencia de alertas, casos específicos e investigaciones, como así también una distribución más grande de oportunidades e información entre los equipos de AML y fraudes. Un enfoque de monitoreo centralizado también admite el balanceo de carga entre los equipos para cumplir con las necesidades reglamentarias y comerciales, y mitigar el riesgo de una cobertura inadecuada.

 

Para los próximos meses, es casi seguro que las entidades financieras continuarán enfrentando nuevas amenazas de fraude y AML, como así también nuevos niveles de complejidad regulatoria. Un enfoque integrado para disminuir el delito financiero y para administrar el cumplimiento regulatorio brindará a las entidades la visibilidad y flexibilidad que necesitan para mitigar de manera eficiente amenazas de delitos, ya sea emergentes y conocidos, y de esta manera el poder garantizar la confianza pública y restaurar el prestigio y reputaciones financieras.

 

Adolfo Manaure

Entusiasta seguidor de la tecnología y las innovaciones que cambian el mundo. Director Editorial y COO en The HAP Group.