1

Eduardo Schvinger nos da su visión de computación en la nube

eduardo-schvinger-nos-da-su-visión-de-computación-en-la-nube

 

Para los directores de informática (CIO) que procuran aumentar el impacto y la visibilidad de su actuación dentro de las empresas, la computación en la nube (“cloud computing”, en inglés) ofrece atractivas oportunidades.

Antes que nada, la principal es la viabilidad o acceso “on demand” a una serie de recursos que pueden aumentar o disminuir automáticamente de acuerdo con sus necesidades.

Eso significa que las tecnologías de la información (IT) y los usuarios corporativos pueden iniciar nuevos proyectos con un mínimo de esfuerzo o interacción y pagar sólo por los recursos efectivamente utilizados.

Realmente el “cloud computing” puede generar varios beneficios como una reducción de costos y riesgos, además de una mayor flexibilidad.

Sin embargo, los gestores de IT en proceso de migración para la nube, requieren tener claridad sobre los objetivos y sobre lo que esperan alcanzar con esta migración.

Estadísticas recientes revelan que actualmente sólo de una cuarta parte a la mitad de las empresas de comercio electrónico en todo el mundo están involucradas en proyectos de cloud computing.
La mayoría de esos proyectos involucra apenas determinados sistemas.

Entonces, la pregunta que debemos hacer es: ¿cómo deben iniciar las grandes empresas, proyectos amplios de migración en dirección a la nube?

Nuestra sugerencia es que este proceso se inicie a partir de las siguientes etapas básicas:

Etapa 1: Aprenda la jerga
La realidad es que existe una gran variedad de posibilidades de migración y de utilización de la nube; cada una de las cuales atiende una necesidad diversa o específica. Y sabemos que el éxito con cualquier tecnología está íntimamente ligado al conocimiento de todos, dentro de la organización de TI, en relación a las particularidades de la tecnología y las necesidades de la empresa en relación a ella. Es decir, mientras todo el staff técnico y la dirección de la empresa no estén alineados respecto al significado de “cloud computing” para sus necesidades, pueden esperarse malentendidos y errores. La primera pregunta se refiere a las nubes públicas y privadas. La nube privada opera dentro de un firewall de la empresa y en un formato de recursos dirigidos, dedicados exclusivamente al cliente por el proveedor de servicios. Respecto a la nube pública, ésta es compartida entre varios clientes, por lo que los recursos de un conjunto de data centers deben atender las necesidades de negocio de todos ellos.
Una vez que se conocen exactamente cuáles recursos de TI encontrarán a su disposición, será más sencillo evaluar el tipo de nube que traerá más beneficios a su empresa. Los recursos disponibles en las nubes privadas o públicas son los siguientes:

Software como servicio (SaaS): que conecta a los usuarios corporativos con las aplicaciones de negocios ejecutadas externamente por un proveedor. Parches de seguridad, actualizaciones y ajustes de desempeño son su responsabilidad.

Plataforma como servicio (PaaS): provee un ambiente de programación con herramientas para ayudar a los desarrolladores de la empresa a crear aplicaciones nuevas o reformuladas, sin la necesidad de tener sus propios servidores o software.

Infraestructura como Servicio (IaaS): ofrece energía de procesamiento, almacenamiento y ancho de banda como servicios medidos, similares al modelo de negocios adoptado por los proveedores de energía eléctrica. La ventaja es una mayor flexibilidad, algo que puede ser bastante interesante para empresas que trabajan con demandas estacionales o irregularidades de energía. La relación costo-beneficio se convierte en el elemento más importante, a partir de la economía de costos relacionada a gastos de energía y espacio físico.

Paso 2. Siga el dinero
Antes de decidir si una aplicación o servicio de TI debe migrar a la nube, evalúe los costos actuales. Pero más allá de los números relacionados a facturas y licencias, incluya en su evaluación los gastos de mantenimiento, energía, refrigeración, personal e instalaciones. En la mayoría de los casos, estos costos no forman parte del presupuesto del CIO que, por ese motivo, acaba dejando de considerar valores importantes para sus data centers. Por otro lado, es importante tener cuidado con algunos costos “ocultos” en la nube, como los castos relacionados al aumento repentino de ancho de banda y la seguridad de las conexiones de Internet. Por eso es que muchas organizaciones optan por comenzar por una nube privada, donde es más fácil desarrollar aplicaciones y probar el funcionamiento en el día a dia, el retorno de inversión e impacto en costos, de manera general.

Paso 3: Choque cultural
En la construcción de sistemas en la nube, no subestime el potencial “negativo” de la resistencia a los cambios. Dentro de las empresas, en lugar de la tecnología en sí, este es generalmente el mayor obstáculo, y a menudo la oposición puede estar dentro del propio departamento de TI.
Una buena idea es, desde el principio, involucrar a los usuarios finales en el proceso de migración. Y si los usuarios aún se oponen a la migración hacia la nujbe, es aconsejable la creación de un portal de la empresa, por medio del cual ellos puedan solicitar y recibir rápidamente servicios adicionales a partir de la nube. Al trabajar con la agilidad del sistema, entenderán con claridad los beneficios de permitir el uso compartido de la infraestructura.

Paso 4: Cuidado con la piratería
Al dar los primeros pasos en dirección a la nube, no se sorprenda si descubre que las implementaciones hechas a partir de nubes externas y no autorizadas por la organización de TI, han estado rondando dentro de su empresa. Con el robo de una tarjeta de crédito corporativa, por ejemplo, un usuario interno puede crear nubes externas “pirata” asignando una serie de servicios disponibles en nubes públicas, como aplicaciones de administración de relacionamiento con clientes y almacenamiento ad hoc. Felizmente, las nuevas suites de herramientas de gestión ya son capaces de ayudar a los CIOs a tener el control sobre esas implementaciones.

Paso 5. Esté preparado
Al mismo tiempo que la mayoría de proyectos de computación en la nube cambian de contexto, los CIOs deben tener siempre a la mano un plan de contingencia para un eventual cambio de proveedores o para agregar recursos internos a sus implementaciones en la nube, en caso de que acontezcan cambios en las necesidades de negocio de la empresa. Antes de firmar contratos con un proveedor de servicios en la nube, es recomendable que el administrador de TI se haga preguntas como: ¿Para qué plataforma podría mudarme? ¿Cuánto tiempo llevaría esa migración? ¿Cuáles capacidades internas serían necesarias para eso? Además del plan de contingencia, el detalle de los costos actuales y estimados para el futuro, referentes a cada proyecto en la nube es fundamental.

Paso 6: Involúcrese
Después de todo, es importante destacar que sólo hay una forma de descubrir los beneficios del Cloud Computing: entrando en ella. Es recomendable que cada uno dentro de la organización de TI abra una cuenta con un proveedor de servicios en la nube para explorar el potencial de la tecnología y sentir en la práctica sus beneficios. Es una cuestión de educación.
En el extremadamente dinámico ambiente de negocios en que vivimos, con constantes cambios de rumbo y una competencia más fuerte, una estrategia de migración a Cloud Computing –cuidadosamente pensada y ejecutada eficientemente- puede ser un factor determinante para el éxito de su empresa en el mercado.

Eduardo Schvinger es Vicepresidente de la Unidad de Negocios de Cloud Computing para CA América Latina

Adolfo Manaure

Entusiasta seguidor de la tecnología y las innovaciones que cambian el mundo. Director Editorial y COO en The HAP Group.