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Los nuevos negocios en la era del click

Alex Konanykhin, CEO KMGi Group

La web ha cambiado radicalmente la forma de concebir los negocios. La velocidad de la información, el teletrabajo y el marketing digital son realidades que han llegado para quedarse. A propósito del Día de Internet, Alex Konanykhin analiza los desafíos de un escenario en constante transformación.

Un típico empresario de hace apenas 30 años llevaba una rutina diaria tan diferente a la de sus colegas actuales que vale la pena ejemplificarlo para tomar nota de la magnitud de las transformaciones ocurridas. Ese hombre de negocios estaba suscrito a muchas publicaciones impresas relativas a su rubro, tenía una secretaria que escribía sus comunicaciones y las llevaba a la oficina de correo, leía los currículos de sus potenciales empleados mientras agendaba los encuentros personales con ellos y, finalmente, realizaba sus transacciones financieras a un ritmo burocrático y en escala local.

Esas actividades (y por cierto muchísimas otras) se han reconfigurado totalmente desde la irrupción de Internet. La velocidad de circulación de la información no sólo volvió obsoletos muchos procedimientos, sino que aceleró todos los procesos, incluyendo el momento clave de decidir.

Cinco cambios esenciales

El cambio más evidente ha sido la rapidez con la que circula la información. Para los hombres y mujeres de negocios esto significa que la gran mayoría de las relaciones comerciales tienen lugar en el ámbito virtual. El reto aquí es ser eficientes. Procesar gran cantidad de información diaria significa algo más que leer decenas de e-mails; implica tomar una suma de pequeñas decisiones para aceitar los negocios y afianzar vínculos convenientes.

Internet también ha impactado profundamente en la forma de promocionar productos y servicios de todo tipo. Y no se trata solamente de su papel de gran escaparate virtual. De acuerdo a un estudio de Pew Research Center, la web es la primera fuente de información a la que recurren los consumidores a la hora de decidir sus compras. En consecuencia, gestionar acertadamente la imagen de las marcas en la esfera digital se ha vuelto una tarea ineludible. A su vez, la creciente influencia de las redes sociales y las experiencias de marketing viral obligan a rediseñar las estrategias comerciales con miras a un usuario cada vez más informado.

En tercer lugar, la velocidad de circulación de la información ha ido creciendo en paralelo a la agilidad con la que se realizan las transacciones virtuales. Actualmente, no sólo es posible generar y sostener una actividad comercial exclusivamente a través de Internet, sino que muchas veces resulta mucho más rentable y conveniente. La misión de emprender un negocio online mediante un simple sitio web dejó de ser la meta imposible que parecía a fines de los ´90.

Un cuarto aspecto sobre el revolucionario impacto de la web en el ámbito de las negocios tiene que ver con la enorme disponibilidad de información. Los datos necesarios para tomar decisiones empresariales apropiadas ya no están —como hace dos o tres décadas— en las páginas de publicaciones especializadas. Hoy, las suscripciones a medios digitales altamente segmentados nos permiten contar con información relevante en tiempo real y configurada según intereses específicos sobre una determinada área de negocios e inclusive sobre el desempeño de la competencia.

Por último, resulta imposible no referirse al cambio fundamental que Internet propició en el mundo del trabajo. El teletrabajo no sólo está creciendo en términos cuantitativos en todo el planeta, sino que su calidad y eficacia mejoran día a día gracias a herramientas de software adaptadas a sus características. Se trata de un doble avance: por un lado, cada vez más profesiones pueden ejercerse de modo virtual; por el otro, quienes contratan los servicios de profesionales freelance pueden beneficiarse de herramientas de gestión que optimizan los resultados, evitan la sobrefacturación y garantinzan proyectos coordinados y de calidad.

Innovación y adaptación

En este escenario dominado por palabras clave como “velocidad”, “información” y “cambio”, hacer negocios requiere de una alta capacidad de adaptación y de una buena dosis de innovación. Las facilidades que brinda la tecnología son un recurso insustituible a la hora de conquistar mercados o afinar estrategias. Por eso, el reto para los líderes empresariales es aprovecharlas para generar negocios dinámicos y desestructurados que puedan adaptarse a los continuos cambios.

En este sentido, el Día de Internet es una ocasión perfecta para celebrar las múltiples ventajas que la tecnología nos propone, y también para repensar la economía del siglo XXI a la luz de sus dos mayores capitales: el conocimiento y la capacidad de gestionar con eficiencia y agilidad.