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El 63 % de los problemas de seguridad en las empresas son por un fallo interno

Esta alta cifra es producida por fallos o situaciones dentro de las compañías. Solamente el 25 % de las incidencias es fruto de atacantes externos y un 12 % tiene su origen en hackers que buscan dañar los sistemas. Estos datos confirman las necesidad de mejorar y hacer respetar las políticas de seguridad en las empresas.

Forrester ha realizado un estudio en torno a 7.000 empleados de América del Norte y de Europa con el fin de conocer el estado de la seguridad en sus compañías. La principal conclusión es que para mejorar la protección de los sistemas corporativos hay que mejorar la atención y el compromiso de los propios trabajadores.

El dato más revelador apunta a que el 63 % de los problemas de seguridad en las empresas está causado por el propio personal. En este grupo, entran fallos en los protocolos de seguridad, la pérdida o el robo de equipos y la falta de compromiso de los empleados. Se trata de un porcentaje muy elevado, que permite ver que en muchas ocasiones las empresas tienen “al enemigo en casa”.

Los ataques externos y los intentos malintencionados contra los sistemas corporativos suman un 37 % de los ataques, muy por detrás de los casos de fallos dentro de la organización. En este grupo están los intentos por robar información y los ataques que buscan simplemente inutilizar o interferir en el correcto funcionamiento de los sistemas de las empresas.

Los datos de empleados y clientes son los que más afectados se ven ante los fallos de seguridad, estando presentes en un 22 % de los casos. En segundo lugar, la propiedad intelectual de la compañía es la información más vulnerable, con un 19 %. En ambos casos, las empresas sufren grandes daños, por lo que hay que mejorar su concienciación.

Los expertos apuntan a que es necesario mejorar las políticas de seguridad en las empresas y vigilar su cumplimiento para prevenir y hacer descender ese 63 % de fallos internos. Estos fallos se han disparado con la movilidad y BYOD, dos campos en los que todos los analistas coinciden que hay que trabajar para mejorar la seguridad.