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Micro-Servers, el futuro del Data Center

Bernardo Miretzky, Ingeniero de campo regional para AMD
Bernardo Miretzky, Ingeniero de campo regional para AMD

En cada evento IT, en cada reunión de CIOs, hay algo que resuena cada vez con más frecuencia: la irrupción del micro-servidor.

Como sucedió con cada una de las grandes tecnologías que surgieron en las últimas décadas, ésta en realidad nació como una idea del mismo usuario para tratar de solucionar una problemática, que hasta el momento, ninguna corporación de hardware o software ofrecía como producto. Las corporaciones basadas en la nube más grandes y conocidas del mundo, se dieron cuenta que instalar servidores estándares de la industria les significaría enormes cifras de consumo, espacio y precio. Y así son conocidas las anécdotas y fotos, donde se muestran algunos de estas famosas empresas en sus inicios, con un Datacenter formado por “PCs” desarmadas en cientos o miles de racks.

Siendo la pionera SeaMicro (adquirida posteriormente por AMD), hoy las principales empresas de servidores x86, están comenzando a anunciar sus próximas familias de Micro-Servidores, la solución ideal en términos de consumo/espacio/precio.

Además de la gran revolución que significa la reducción de componentes y el foco en el ancho de banda de los Micro-Servidores, hace pocos meses hubo otro anuncio de alto impacto para todos los involucrados en el área de IT de empresas o entidades públicas. La introducción de la arquitectura ARM, que proviene de los dispositivos de ultra bajo consumo como celulares o tablets.

Para entender la importancia de esta irrupción, tenemos que recordar brevemente la historia de los servidores utilizados por las empresas.

Los involucrados en IT conocen que la arquitectura de procesadores x86 han cumplido más de 40 décadas en el mercado. Sin embargo, el primero diseñado para ambientes de servidores fue recién lanzado a mitad de la década del ´90 (Pentium Pro). Hasta ese momento, eran en su mayoría, equipos Unix de enorme tamaño, con procesadores RISC, o Mainframes, al que sólo grandes corporaciones o entidades públicas podían acceder por su alto costo de adquisición y mantenimiento.

El surgimiento de los servidores x86 y las aplicaciones basadas en Linux y Windows NT, provocó un cambio radical en toda la industria comercial. Por primera vez, pequeñas y medianas empresas pudieron comenzar a aprovechar las bondades de contar con un servidor para administrar archivos o impresiones, por ejemplo, o disponer de una base de datos para agilizar todos los procesos de negocio.

Tiempo después, Internet se convirtió en la máxima prioridad. Era evidente que si las empresas querían pertenecer a este nuevo mundo, debían adquirir un servidor de correo y un sitio web, con funcionalidades para la comunicación con sus clientes, proveedores y empleados. Para responder a esta necesidad, nació el primer procesador x86 de 64bits, con controlador de memoria integrada (Opteron). Esto representó un salto exponencial en rendimiento y en cantidad de memoria RAM disponible para manejar estas nuevas funcionalidades de IT.

El último gran avance en x86 para servidores fue a causa de un nuevo requerimiento altamente demandante de procesamiento en paralelo: la virtualización. La consigna de esta innovadora tecnología era poder hacer más con menos, es decir, consolidar varias aplicaciones con menos recursos. Es en ese momento, cuando surge el primer procesador x86 con múltiples núcleos/ cores en su arquitectura (Opteron 800), para ofrecer diversos caminos de ejecución a estas maquinas virtuales que debían correr simultáneamente.

Ahora bien, como la introducción de los x86 no significó el fin de los servidores RISC/ EPIC, la arquitectura ARM no implica el remplazo definitivo de las actuales plataformas x86.

No obstante, la incursión de esta tecnología de súper bajo consumo resulta un avance tan grande como lo fue el primero de 64bits o con múltiples núcleos. Sus ventajas en eficiencia energética y su simplicidad en la ejecución de instrucciones, permite nuevos tipos de servicios disponibles para todos los usuarios.

Es por esto que AMD recientemente anunció su próxima generación de plataformas basadas en ARM 64bits y en x86, que permiten a la entidad privada o pública elegir libremente la solución que se ajuste mejor a los objetivos de su negocio. La gran experiencia que tiene AMD en el mercado de servidores y su inigualable historia con la tecnología 64bits, dará confianza a la industria en analizar estos nuevos avances, para evolucionar sus centros de datos.

Con tantos avances, ¿qué tecnologías debemos incorporar a nuestras empresas?

La adopción está atada a la necesidad y los objetivos de cada empresa. Dos corporaciones de distintas industrias pueden implementar una plataforma de nube privada (Private Cloud, con servidor propio), mientras que otras pueden preferir ARM, o el procesador x86.

La tecnología ARM de 64bits es la solución ideal para ambientes de Big Data, nubes privadas y públicas, portales web y hosting, donde el máximo objetivo de la empresa es reducir los costos operativos relacionados principalmente con el consumo eléctrico.

Por su parte, si la prioridad es el rendimiento bruto y las aplicaciones maduras en el mercado, x86 es la mejor opción.

Las innovaciones seguirán avanzando y las empresas deberán mantenerse informadas para poder seleccionar las soluciones que mejor se adapten a sus necesidades.

Por Bernardo Miretzky, Ingeniero de campo regional para AMD

Adolfo Manaure

Entusiasta seguidor de la tecnología y las innovaciones que cambian el mundo. Director Editorial y COO en The HAP Group.