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Gartner: Diez tendencias clave de la movilidad para los próximos dos años

gartner_mobilidadLas organizaciones que quieran extraer todo el potencial a la movilidad deben dominar muy diversas tecnologías y conocimientos con los que actualmente no están familiarizadas, ni siquiera su personal TI. Para Gartner, hay 10 tecnologías y capacidades móviles concretas que las empresas deberán dominar en los próximos dos años.

El vicepresidente de Gartner, Nick Jones, acaba de desvelar lo que él considera fundamentos clave de la movilidad en la empresa para los próximos años, que se resume en un decálogo tecnológico que desvelamos a continuación.

La mayoría de las organizaciones va a necesitar herramientas de desarrollo de aplicaciones multiplataforma y multiarquitectura. En concreto, sería un futuro “3×3”, con tres plataformas principales (Android, iOS y Windows) y tres arquitecturas de aplicaciones fundamentales (nativas, híbridas y Web móvil). Por tanto, la selección de herramientas será un acto complejo de equilibrios entre múltiples cuestiones técnicas y menos técnicas, del tipo productividad frente a estabilidad del proveedor.

HTML5 no será ya la panacea para la portabilidad de aplicaciones móviles, ya que se trata de un lenguaje fragmentado e inmaduro que plantea muchos riesgos de implementación y seguridad. Sin embargo, según maduren HTML5 y sus herramientas de desarrollo, la popularidad de las aplicaciones web híbridas y móviles será mayor.

Las aplicaciones móviles están evolucionando mucho para ofrecer una experiencia de uso avanzada, con nuevas técnicas y metodologías, como la realidad aumentada y gran calidad en la interfaz de usuario, por lo que las organizaciones deberán dominar en breve nuevas habilidades y trabajar con nuevos socios para responder a las expectativas de sus clientes.

Conocer la localización de un individuo además pasa a ser un factor clave para la entrega de información y servicios de gran relevancia contextual. Gracias a este tipo de nuevas funcionalidades, el teléfono inteligente se convertirá en el centro de una red de área personal que coordinará diferentes elementos portátiles, como los sensores corporales, relojes inteligentes, gafas como Google Glass y toda una variedad de sensores integrados en la ropa. Estos nuevos dispositivos se comunicarán con aplicaciones móviles que proporcionarán información de forma nueva, así como productos y servicios de todo tipo.

Los estándares emergentes de Wi-Fi, como 802.11ac, 11ad, 11aq y 11ah, aumentarán el rendimiento de las redes inalámbricas y se extenderán a más aplicaciones, de telemetría por ejemplo, y nuevos servicios.

En este futuro universo móvil, la gestión de los dispositivos que afectan a una empresa será otro factor fundamental. Las soluciones “EMM”, término que describe la futura evolución y convergencia de varias tecnologías de gestión móvil, seguridad y soporte, incluirán tareas de gestión de dispositivos y aplicaciones móviles, así como el resto de elementos de almacenamiento y sincronización necesarios.

En 2020, se prevé que una familia media cuente con multitud de objetos inteligentes, desde bombillas LED, a juguetes, electrodomésticos, artículos deportivos, productos sanitarios y tomas de corriente controlables, por nombrar sólo algunos. Estos objetos inteligentes formarán parte de la Internet de las cosas y la mayoría será capaz de comunicarse de alguna forma con una aplicación, teléfono inteligente o tablet, y éstos últimos podrán realizar múltiples funciones, incluyendo actuar como control remoto, visualizar o analizar información.

Long Term Evolution (LTE), y su sucesor LTE Advanced (LTE-A), son tecnologías que mejoran la eficiencia espectral e impulsan las redes celulares a velocidades máximas teóricas de descarga de hasta 1 Gbps, reduciendo al mismo tiempo la latencia. Todos los usuarios móviles se beneficiarán del mayor ancho de banda y rendimiento superior que ofrecerán y los operadores de red podrán suministrar nuevos servicios.

El gran aumento de la movilidad previsto obligará a revisar las actuales redes y servicios en la nube para evitar previsibles cuellos de botella difíciles de identificar a priori, por lo que realizar un seguimiento del rendimiento de las aplicaciones (APM) será imperativo para obtener estadísticas de dispositivos y sistemas operativos, así como monitorizar su comportamiento o determinar qué características de la aplicación se están aprovechando con éxito.

Francisco Carrasco, CIO America Latina

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