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Colombia aún mira con recelo el dinero electrónico

Ya no es muy común andar con dinero efectivo. Las tarjetas de débito, crédito y otros instrumentos financieros como los cheques, han sustituido las monedas y los billetes por el denominado “dinero electrónico”, que además entre la inflación y la inseguridad no parecen ser la mejor recomendación de tenerlos consigo.

Colombia es uno de los países que aún sigue usando más el dinero en efectivo, en comparación con otros países: según un estudio de Visa Colombia es el segundo país con menor participación de compras electrónicas en la región. Lo que sucede es que el uso del dinero en efectivo está asociado a varios factores: como el nivel del desarrollo económico, las características demográficas, el nivel de educación, los ingresos por familia y la informalidad.

¿Hasta cuándo y hasta dónde?

Esto, sin duda, ha impuesto un reto muy grande a los bancos, para que las personas tengan acceso a otras formas de pago; pues mientras que en Colombia casi el 50% del consumo final de hogares se realiza en efectivo, en Inglaterra se realiza menos del 10%, según un estudio de Bancolombia.

Existen unas barreras que va a tomar tiempo eliminar porque, por ejemplo, el principal motivo para recurrir al “colchón” y no a las entidades financieras, para los colombianos, son los bajos ingresos. A esto también se le suma:

•Costos asociados al manejo del dinero en la banca (cuotas de manejo y comisiones).

•Baja rentabilidad de las cuentas.

•Falta de confianza en el sector financiero.

Lo que ha sucedido es que se está buscando la forma en que las personas conozcan las opciones que tienen para bancarizarse. Incluso, actualmente el crecimiento de los medios de pago está apalancado por el comercio virtual y el que se realiza a través de los celulares, gracias a la mayor penetración de Smartphones en los mercados.

La tecnología ayuda

Con este panorama, en el mundo se vienen desarrollando una serie de tecnologías que van a permitirle a las personas acceder de forma mucho más sencilla y segura a su dinero para poder hacer el pago de los productos o servicios que compre una persona, en cualquier momento o lugar.

Entre éstas, existen: Tokenización, que es una tecnología que reemplaza los números de tarjetas con un número alternativo que no puede utilizarse para cometer fraude. Este se usa para hacer que las transacciones sean mucho más seguras, pues gracias a un dispositivo, constantemente se crean dígitos aleatorios a partir de algoritmos que son usados al momento de hacer las compras o transacciones, lo cual hace que tenga un nivel adicional de seguridad.

Near Field Communication (NFC), que consiste en una nueva forma de realizar pagos de forma sencilla que se realiza con la aproximación de una tarjeta con chip, o una tarjeta MicroSD instalada en un aparato celular y se pone a diez centímetros de un datáfono receptor, lo que hace que haya un intercambio de la información entre las partes para el procesamiento de las ventas.

Quick Response (QR). Poco conocida, pero muy seguramente la mayoría de personas ya ha tenido un contacto con este sistema. En español se traducen como los “códigos de respuesta rápidos” y son una especie de códigos de barra, “una tarjeta virtual a la que los clientes pasan cierta cantidad de dinero y consiguen regalos, promociones o descuentos como recompensa”, según explica una publicación de la web Puro Marketing. Quizás los más comunes son aquellos que se usan para hacer el ingreso a los aviones y que contienen toda la información sobre la persona y su vuelo.

Bluetooth Low Energy (BLE). Se trata de una tecnología que se usa a través de los smartphones que permite leer señales de transmisiones inalámbricas, enviando datos. Esto, por ejemplo, permite que una persona pueda recibir información sobre productos o servicios en un lugar, a través de notificaciones.

Mario Augusto Beroes Ríos

Periodista graduado en la UCV en la mención Audiovisual.