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Toshiba revela pérdidas después de escándalo financiero

Los reportes sobre los resultados de Toshiba revelan pérdidas por 284 millones dólares en el ejercicio fiscal 2014.

No pasan los tiempos difíciles en la casa matriz de Toshiba. Aunque pidieron, y lograron, retrasar los anuncios de sus resultados auténticos, libres de la ocultación denunciada y reconocida por su equipo gerencial, la empresa ha tenido que informar lo que fueron sus resultados en 2.014: la multinacional japonesa reconoce pérdidas de 37.800 millones de yenes (639 millones de dólares).

Como se recordará, el ejercicio fiscal cerró 2.014 en el mes de marzo y debieron haber sido publicadas el pasado mes de mayo. No fue así. Las ventas de Toshiba sumaron en el conjunto del ejercicio 2014 un total de 6,65 billones de yenes (74.881 millones de dólares), es decir, un crecimiento del 2,6%, con un alza del 11% en energía e infraestructuras y del 5% en electrónica.

En contraste, el área de estilo de vida facturó un 11% menos.

Tras el escándalo

Las pérdidas actuales contrastan con el beneficio de 60.200 millones de yenes (678 millones de dólares) registrado un año antes y el beneficio de 120.000 millones de yenes (1.351 millones de dólares) inicialmente estimado para el ejercicio 2014.

Estos son los primeros resultados entregados por la empresa japonesa luego de hacerse publico la investigación contable que dejó al descubierto los seis años de cuentas infladas que había mantenido su tren gerencial.
En el cuarto trimestre de su ejercicio fiscal de 2.014, la compañía japonesa registró pérdidas de 145.000 millones de yenes (1.632 millones de dólares), frente al beneficio neto de 11.973 millones de yenes (135 millones de dólares) un año antes.

En este sentido, la compañía ha informado que suprimirá el pago del dividendo provisional del ejercicio 2015 y ha reformado la composición de su consejo de administración el cual que pasará a estar con formado por once miembros en vez de los dieciséis actuales.

Toshiba ha expresado “sus más sinceras disculpas” por las malas prácticas contables que han minado la confianza de accionistas, clientes y empresarios.