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Oficina en físico o inteligente: ¿Cuál tiene sentido hoy?

Una pregunta que viene rondando en la mente de muchos, relacionados o no con el área empresarial y de los RRHH es si aún tiene sentido una oficina física en un mundo en el que el trabajo remoto está siendo adoptado por más empresas.

CIO América Latina/Mario A. Beroes Ríos

Esa misma pregunta se la hizo Aaron Miller, director y  jefe de Arquitectura Digital Empresarial en Avaya, quien observa que ha habido mucha discusión alrededor de cómo el “trabajo es algo que hacemos, no un lugar a donde vamos”; tendencia que están adoptando o ya lo han hecho muchas compañías, incluyendo algunas de las más reconocidas o populares del momento.

“Estoy de acuerdo con ellos, hasta cierto punto, cada persona debería ser capaz de trabajar desde cualquier lugar, casa, oficina, cafetería, jardín, bar. Creo mucho que desde cualquiera que sea el lugar que se elija para trabajar, se debe estar tan comprometido e integrado como lo estaría desde la oficina“.

Según Miller, las oficinas físicas seguirán existiendo. “De hecho, yo diría que no sólo hay vida en la oficina sino también fuera de ella, sin embargo se someterá, por ella misma, a una reencarnación o a una renovación”.

“Si tiene curiosidad sobre el lugar de trabajo del futuro, simplemente hay que comparar la forma en la que trabajamos hoy con la forma en que lo hacíamos apenas hace 15 años”.

El directivo de Avaya, señala que en el año 2000 el trabajo estaba mucho más atado a la oficina física, la computadora de trabajo era probablemente una de torre; las llamadas relacionadas con el trabajo se hacían utilizando un teléfono de escritorio y sólo se podía acceder al correo electrónico de trabajo desde la oficina. Para la persona promedio, una vez que dejaba el trabajo del día, eso era todo. No había ningún mecanismo fácil para continuar trabajando desde casa.

En su opinión, hoy en día, sea trabajo o no lo sea, la comunicación es más fluidos. La mayoría de nosotros llevamos smartphones o teléfonos móviles todo el día; los 7 días de la semana, y podemos  responder emails con tan sólo tocar un botón. Llamadas de voz y mensajes instantáneos relacionados con el trabajo se enrutan automáticamente a nuestros smartphones. Las computadoras portátiles permiten llevar todo nuestro entorno de trabajo a la casa,  o a donde quiera que vayamos, “y tener conexiones de banda ancha ubicuas significa que podemos conectarnos a video conferencias prácticamente desde cualquier lugar”.

“Sin embargo, aunque controvertido, creo firmemente que las oficinas físicas nunca desaparecerán por completo. Y el trabajo conjunto entre colegas se convertirá en una opción con sus propios méritos en lugar de un requisito, en un mundo donde el trabajo ya no está ligado a una localización física”.

-¿Y ese cambio no afecta también la calidad del trabajo, ya que la distracción puede ser mayor que en un ambiente laboral clásico?

-Hay que tomar en cuenta en primer lugar, que el impacto de sistemas de comunicación inteligentes en la oficina será profundo. Imagine un espacio de trabajo que es consciente de usted como individuo, sin importar si es un empleado, socio, cliente o proveedor. Imagine una oficina que reconoce quién está entrando en el edificio, qué tipo de acceso físico es requerido, qué dispositivos llevan con ellos, y qué información podrían necesitar.

“Esta oficina podría avisar cuando entra al edificio alguien que puede ser de utilidad para un proyecto en el que se esté trabajando; e incluso, podría agendar automáticamente una reunión con esa persona. Piense en todo lo que podría hacer esto para generar e compromiso,  o engagement con los empleados”.

Para el director y jefe de Arquitectura Digital Empresarial, el Internet de las Cosas  (IoT) y nuestro movimiento hacia edificios y ciudades inteligentes ya están aquí. Toma como ejemplo, las soluciones de iluminación inteligente como las que Avaya, junto con otras empresas, están realizando para  aprovechar el Ethernet cableado, el poder sobre Ethernet y LED para ser que la iluminación esté en una red habilitada en el Internet de las Cosas.

-Los sensores en esta solución detectan espacios llenos o vacíos,  los cuales determinan las áreas que necesitan más o menos luz para una óptima experiencia del usuario.

“Avances como estos y otros, harán de la oficina una opción más eficiente y atractiva para los empleadores y los empleados del futuro, así mismo un lugar en el que probablemente se invierta más para ser elegido para trabajar más a menudo. Dado que las tecnologías de comunicaciones sofisticadas habilitan a las empresas para obtener los beneficios de entornos más productivos y de colaboración, yo apostaría a que no veremos oficinas vacías, o zombis en ellas, en el futuro cercano o lejano”.

Mario Augusto Beroes Ríos

Periodista graduado en la UCV en la mención Audiovisual.