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IPV6: 1% de las redes en LatAm está listo para IoT

Ni pensar en mayores avances hacia el protocolo IPV6. Los resultados de la investigación encargados por la CAF, por el contrario resaltan el deterioro del protocolo IPv4 en la región.

CIO América Latina | Elibeth Eduardo | @ely_e

Según los resultados de una investigación encomendada por la Confederación Andina de Fomento (CAF) sobre los avances de protocolo IPv6 en América Latina, el escaso despliegue del mismo y el virtual agotamiento de las direcciones IPv4 hacen virtualmente imposible el desarrollo de la Internet de las Cosas en la región.

Por lo menos si se mantiene la situación actual. Por hora y según el reporte del estudio “Despliegue de IPv6 para el desarrollo socio económico en América Latina y el Caribe” advierte que sólo en cuatro países de la región el despliegue de IPv6 supera al 1% del tráfico. La primera conclusión a la que llegan a partir de esta información es que, sin mejorar e funcionamiento de este servicio que la IoT funcione a plenitud.

¿El dato esperanzador? Que el 30% de las organizaciones de internet en América Latina están planeando un despliegue mayor de IPv6 para este año.

Los cuatro avanzados

No obstante, hasta ahora sólo Bolivia, Brasil, Ecuador y Perú muestran bajos avances por lo que, incluso un crecimiento acelerador en estos cuatro países no sería sustancialmente significativo desde el punto de vista de la región, en general.

La investigación fue realizada durante 10 meses en países de la región (América Latina + el Caribe) miembros de
-que durante 10 meses reunió datos de los 33 países de América Latina y el Caribe miembros del Registro de Direcciones de Internet para Latinoamérica y el Caribe (LACNIC, por sus siglas en inglés) muestra el despliegue de IPv6 en 33 países.

A partir de allí se ha establecido – por primera vez- la cadena de valor de la internet y un análisis de impacto económico.

Del mismo modo, los analistas desarrollaron un modelo económico para los ISP y recomendaciones de implementación que pueden ser aprovechados por gobiernos, empresas, universidades, investigadores, cámaras y otros interesados en hacer aportes sobre el tema para que la IoT no se retrase en nuestras Américas.