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Tres retos fundamentales que plantea la economía de las aplicaciones

Potencia la experiencia de los clientes con el desarrollo de aplicaciones.

Si ha visto los anuncios de coches más recientes, le habrá llamado mucho la atención que estos fabricantes promocionen sus aplicaciones y conexiones como el estilo y los caballos de potencia. No obstante, en la actualidad los fabricantes no son los únicos que lanzan aplicaciones. Los bancos, las compañías aéreas, los restaurantes… (en definitiva, cualquiera), todos ellos las utilizan para atraer a los clientes e interactuar con ellos.

Esta es la economía de las aplicaciones, donde todas las empresas participan en el negocio del software y la experiencia del usuario es la nueva “supervivencia del más apto”. Si tarda demasiado en comercializar una aplicación u ocasiona el mínimo retraso en el tiempo de carga, sus clientes se pasarán a la competencia. De hecho, el 25 % de los usuarios saldrán de las aplicaciones si estas tardan tan solo tres segundos en responder. Ahora bien, si da a los clientes lo que quieren y cuando lo quieren, el mercado será todo suyo.

Lo que potencia la experiencia con las aplicaciones es una infraestructura informática que funcione en condiciones óptimas. Bastará con un único eslabón débil en la red o el servidor para que no solo se altere la usabilidad, sino que además, se ocasionen daños exponenciales y de grandes proporciones a una marca cuando el problema se vuelva viral.

Además, a medida que la infraestructura tradicional evoluciona para admitir el almacenamiento en la nube, iniciativas de grandes datos, la movilidad, los entornos distribuidos y otras tecnologías emergentes, los eslabones se multiplican y, en consecuencia, también los posibles puntos de error.

Con este e-Book que pone a su dispobilidad CA, Usted podrá encontrar criterios para resolver tres retos fundamentales que plantea la economía de las aplicaciones:

1. Solucionar problemas de forma proactiva antes de se resienta la experiencia del cliente.
2. Reducir la complejidad y aumentar la eficiencia operativa del departamento de TI.
3. Admitir metodologías de DevOps y tecnologías de vanguardia que le permitieran realizar implementaciones más rápido.

CA

Adolfo Manaure

Entusiasta seguidor de la tecnología y las innovaciones que cambian el mundo. Director Editorial y COO en The HAP Group.