1

Trump acusó a Ericsson de otorgar sobornos

La trasnacional sueca Ericsson, habría cancelado $ 750.000 dólares al ex presidente Bill Clinton, como “honorarios” por haber asistido a un evento de dicha compañía. La acusación la formuló el candidato republicano a la presidencia de EEUU, Donald Trump.

La “charla”, habría sido parte de un pago al ex presidente, para disertar en un evento de la compañía como parte de una maniobra para proteger sus negocios en Irán de las sanciones del Departamento de Estado del país norteamericano. La empresa sueca dedicada a las telecomunicaciones negó las acusaciones.

Ericsson pagó a Bill Clinton $ 750.000 para hablar en el primer evento del Networked Society Forum, que tuvo lugar durante noviembre de 2011 en Hong Kong. La compañía sueca dijo que consideró a muchos oradores potenciales y, finalmente, optó por Clinton porque quería un disertante que puedan atraer “ejecutivos clave relevantes a nuestros clientes, así como representantes de la academia, el gobierno y la industria”, según publicó RCR Wireless.

Trump dijo que Ericsson contrató al ex presidente unos meses después que el Departamento de Estado, a cargo de Hillary Clinton, incluyera en una lista la prestación de bienes y servicios que podrían cubrir financiamiento a acciones terroristas por lo que se podrían ampliar las sanciones a Irán y otros estados patrocinadores del terrorismo.

Trump indicó que, si bien Ericsson estuvo bajo la presión del Departamento de Estado por la venta de equipos de telecomunicaciones a gobiernos opresivos, finalmente sus productos no aparecieron cuando se impusieron las sanciones durante 2012.

Ericsson suministró equipos y servicios a Mobile Communication Company de Irán y MTN Irancell, dos de los mayores operadores móviles de Irán. A finales de 2012 Ericsson dijo que estaba cumpliendo con los requisitos de sus contratos existentes con estas empresas, pero que no estaba tratando  de extender los contratos. Los grupos humanitarios criticaron Ericsson por la venta de equipamiento para redes móviles que, según indicaron, fueron utilizados por el gobierno iraní para ubicar y realizar seguimientos de los disidentes.

Por entonces, Ericsson explicó que la situación con Irán no influyó en la decisión de Bill Clinton como orador. La empresa reconoció que la inversión fue significativa, pero que debe entenderse a la luz de la atracción que generaba el ex Presidente, la ubicación del evento y un compromiso que se extendió por dos días.

Sin embargo, el discurso de Clinton en el evento de Ericsson es uno de los varios discursos que dio para empresas privadas y, de acuerdo con sus detractores, redundaron en favores políticos. La acusación de Trump se basa en una historia que aparece en el libro llamado “Clinton Cash”.

Mario Augusto Beroes Ríos

Periodista graduado en la UCV en la mención Audiovisual.