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Big Data es una fuerza renovadora de los negocios

Para las organizaciones, el Big Data impulsa una renovación de sus estrategia conducidas por información de alto valor para el negocio.

El término Big Data se está haciendo más común al interior de las empresas.  Aunque a primera vista, la irrupción de los “datos masivos” era vista casi como un mero desafío técnico respecto de cómo almacenar y gestionar mucha información, hoy las organizaciones comienzan a visualizar su importancia en lo que auténticamente es: una oportunidad para mejorar el negocio y renovar sus propias estrategias.

“Big Data es un término que si bien suele asociarse primero a los datos en alto volumen debe relacionarse  también con otras de sus características principales: la variedad y la velocidad con que se generan y deben ser procesados y analizados. Por ello, se suele hablar de las tres ‘V’ del Big Data que, a la vez, alude a herramientas y soluciones orientadas a gestionar esos datos y analizarlos para convertirlos en información que ayude a mejorar la visión de la organización, a tomar decisiones y a automatizar procesos”, explica Mauricio León, director comercial de Hitachi Data Systems en Chile.

León sostiene que las empresas ya están conscientes del crecimiento exponencial de los datos que viven, situación que las lleva a ver, en muchos casos, duplicado en un año el volumen de información que poseen.  Además, existe una diversificación de los datos, los cuales provienen ahora, en buena parte, desde fuera de la organización. “A la información estructurada, como por ejemplo las de bases de datos, se suma hoy la semi-estructurada y, en mayor medida, la no estructurada, que corresponde a videos, grabaciones de call centers, documentos y redes sociales, entre otras. Eso habla de una variedad muy grande, con un volumen gigantesco y la consecuente dificultad para almacenarlos y procesarlos adecuadamente”, subraya.

Explosión de los datos

El director comercial de Hitachi Data Systems en Chile añade que esta diversidad de datos tiene que ver con los formatos pero también con cómo y quiénes los generan. “Hay datos que son generados por personas, otros por transacciones electrónicas y otros por el diálogo entre máquinas –conocido como  M2M–, especialmente, en lo que se conoce como Internet de las Cosas (IoT), de manera que esté conjunto de datos es, además de disímil entre sí, muy diverso y disperso”, comenta.

León afirma que el Big Data significa, desde ese punto de vista, un desafío para las TI en tanto hay que preparar la infraestructura para soportar este inmenso volumen de datos, pero también hay que disponer de herramientas para recopilarlos, gestionarlos y recuperarlos rápidamente para poder realizar los análisis que permitirán después obtener información valiosa. “Los analíticos avanzados son soluciones claves en la era del Big Data. Estas herramientas permiten a las empresas pasar desde una visión de la información como algo histórico a una concebida como predictiva, es decir, representa un paso evolutivo significativo para cualquier negocio”, resalta.

Un cambio Amplio

A juicio de León, este escenario impulsa la transformación de las empresas, en donde uno de los aceleradores clave son las soluciones de infraestructura, software y servicios relacionados con el Big Data. El carácter crucial de este mercado se ve reflejado en las cifras mundiales. Según IDC, el Big Data tendrá una tasa de crecimiento anual compuesto de un 23,1 por ciento en el período 2015-2019, representando una inversión que a fines de ese lustro alcanzará los 48,6 mil millones de dólares al año.

Por ello,  León comenta que los directores de las organizaciones junto con asumir el reto técnico que involucra, paralelamente, deben tener un viraje estratégico. En el aspecto técnico, explica, hay que disponer de una infraestructura capaz de soportar el almacenamiento, gestión y procesamiento de un alto volumen de datos, con todo lo que ello significa en términos de exigencia de cantidad y velocidad de análisis. “Se requieren nuevas arquitecturas para integrar datos, en donde, entre otras, se adoptan los denominados ‘lagos de datos’, donde las organizaciones pueden recuperar y procesar altísimos volúmenes de datos que vayan requiriendo.  Es un gran cambio respecto de lo que acontecía, por ejemplo, con el tradicional datawarehouse, basado en información estructurada, porque en el Big Data se incluyen los  datos no estructurados y el procesamiento se debe realizar ahora a una velocidad muy superior”, resume.

En tanto, a nivel estratégico las organizaciones deberán adaptarse a una nueva manera de diseñar y ejecutar sus planes de negocios, ya que la información será la que conducirá sus estrategias. “Cuando hablamos de una transformación de las empresas tenemos que pensar ampliamente. Esto va desde orientar la toma de decisiones a una visión basada en un modelo predictivo hasta realizar un cambio cultural y organizacional de los recursos humanos, en donde surgirán nuevas profesiones incluso que estarán encargadas solo de capitalizar de la mejor manera la información”, concluye el director comercial de Hitachi Data Systems en Chile.

Adolfo Manaure

Entusiasta seguidor de la tecnología y las innovaciones que cambian el mundo. Director Editorial y COO en The HAP Group.