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¿Confías en la seguridad del comercio electrónico?

La filtración de ésta podría conllevar al hackeo o fraude de la información, ante esto el Payment Card Industry (PCI) Security Standards Council (SSC), se compromete a garantizar su seguridad.

Por: Jesús Cortina, Gerente General de GM Security Technologies.

Indudablemente, la seguridad puede convertirse en un riesgo importante para el emprendimiento digital, dado que si bien los sistemas de seguridad electrónica han evolucionado cada vez más. Los ciberdelincuentes han sabido aprovechar las vulnerabilidades de este; haciendo que el monto que las empresas de e-commerce deban invertir en seguridad, sea más elevado que el de los negocios en físico.

Hay cuatro elementos que deben tomarse en cuenta a la hora de evaluar a seguridad en transacciones de negocios en línea: el software cliente, los protocolos de transferencia de datos, el servidor web y el sistema operativo. El hecho de presentar una simple falla en cualquiera de estos, directamente compromete la seguridad de las transacciones, poniendo en juego la confianza de los consumidores y comerciantes en el comercio electrónico.

Es indispensable que las empresas de e-commerce desarrollen sistemas neurales independientes a todos los que brindan las firmas de seguridad y los bancos; es preciso que se estudie el comportamiento o patrón de compra de cada usuario; y deben identificarse los diferentes perfiles de compradores que impliquen cierto nivel de “sospecha”, sólo así se podrán tomar decisiones proactivas para evitar los costos que puede implicar ser reactivos en estas lides.

Entendiendo las amenazas

Se entiende por amenaza a la acción del entorno de redes – pudiendo involucrar persona, hardware, evento o idea – que, dada una oportunidad, puede propiciar una violación en la seguridad, desde la confidencialidad, integridad, disponibilidad o uso legítimo de la data. A su vez, estas pueden ser clasificadas como internas y externas, dependiendo del entorno en donde se produzcan.
Asimismo, hay una clasificación por categorías, que van desde el vandalismo, sabotaje, robo y fraude en internet; hasta la violación a la seguridad y privacidad de datos, y negación de servicio.

El modelo de seguridad en el comercio electrónico se puede dividir en cuatro componentes principales que hay que proteger: el software del cliente; el transporte de los datos; el software del servidor web; y el sistema operativo del servidor. Es imprescindible hacer un esfuerzo para que la seguridad de estos componentes sea consistente ya que, si uno de ellos presenta una debilidad obvia, sería blanco de la mayoría de los ataques, y debido a su debilidad muchos de esos ataques serían exitosos.

El primero, se refiere a la seguridad del software cliente de web, es decir, el que se utiliza para navegar en internet, es decir navegadores y los componentes web activos.

En cuanto al transporte de los datos, el elemento al que más se ha hecho énfasis e invertido, es el que involucra la confidencialidad de la data, y la autenticidad de quién envía y quién recibe.

A su vez, los servidores web, cuyas fallas de seguridad suelen presentarse en el software servidor y en los programas de interfaz con las bases de datos; siendo más vulnerables los que prestan mayor cantidad de servicios.

Y el último, pero no menos importante,  el sistema operativo; base sobre la cual se construyen las aplicaciones de comercio electrónico. Si este presenta vulnerabilidades, los datos almacenados en el servidor estarán expuestos. Las fallas en la seguridad de los sistemas operativos generalmente son: opciones por defecto, débil autenticación, vulnerabilidades en el software de red, ataques de negación de servicio, baches en el sistema operativo.

Seguridad garantizada

El estándar de Seguridad de Datos para la Industria de Tarjeta de Pago (Payment Card Industry Data Security Standard) o PCI DSS es un conjunto de normas de seguridad desarrollado por una alianza entre varios de los principales emisores de las tarjetas de crédito del mundo – Visa, Mastercard, American Express, Discover y JCB, para establecer un mínimo de requisitos de seguridad conjunto diseñado para proteger lo que se conoce como el Cardholder Data Environment (CDE).

PCI compliance es un requisito para todos los comerciantes que aceptan tarjetas, y es importante que, tanto usuarios como propietarios de sitios web, verifiquen si la información expuesta está segura.

Adolfo Manaure

Entusiasta seguidor de la tecnología y las innovaciones que cambian el mundo. Director Editorial y COO en The HAP Group.