Estas son las 5 competencias de los CIO exitosos

Los retos de la transformación digital ponen en relieve el perfil de los CIO, quienes deben ser los líderes y propulsores de la misma.

CIO AMÉRICA LATINA | Por Elibeth Eduardo | @ely_e

Las empresas con mayores rotaciones de personal talentoso en poco tiempo son – invariablemente – aquellas en las que las personas no identifican qué tienen que hacer para ser exitosos.

Reciben premios por iniciativas y proyectos, pero estos no se realizan y ni ascienden ni tienen mejor sueldo. Estas prácticas confusas y poco coherentes suelen frustar al talento que tanto nos costó reclutar.

Y es importante para el proceso de transformación digital que, al final del día, entendamos que son las personas las que lo llevan a cabo y que contar (o no) con los más talentosos no sustituye tener una visión clara de lo que se desea hacer y un buen plan

Afortunadamente los CIO tienen esto bastante claro, como lo indican los resultados de la encuesta Claves del Éxito de un CIO 2016 – 2017 desarrollada por Deloitte entre 1.217 de estos líderes globales.

La pregunta general de estudio de la firma es ¿cuánto control tienen estos lideres y responsables sobre la posibilidad de dejar un legado duradero.

Las respuestas a las encuestas y entrevistas permiten señalar que los CIO estiman que, para lograr estos procesos de transformación estables se precisa que:

1. Se pueda alinear estratégicamente

El “legado” puede ser para la compañía. Si se hace muy bien (ver caso Steve Jobs) puede quedar para el mundo.

Pero lo esencial que deben tener el CIO que aspire a estos logros es la capacidad de alinear las practicas y actividades tecnológicas con el NEGOCIO: su estrategia y objetivos.

Ser exitoso en el caso de los CIOs es lograr que ese proceso de transformación se dirija en la dirección que los líderes de la empresa (de los cuales el forma parte) han establecido.

2. Capacidad de Ejecución

En general, los CIOs en tiempos de transformación digital deben ser capaces de pensar y hacer.

La ejecución de los proyectos tecnológicos que permitan desarrollar/implementar las soluciones de negocios que nos permiten mejorar la productividad. Es decir: más rendimiento, menos costos.

Los CIOs tienden a establecer su credibilidad dentro de la organización una vez que cuentan con un sólido historial de entrega en un entorno tecnológico de confianza, consistente, escalable y seguro.

3. Visión estratégica

Aunque solemos pensarlo como una sola cualidad tener visión y ser capaz de desarrollar una estrategia son dos competencias diferentes que vale la pena cultivar en el caso de que el CIO estime que puede mejorar. Sin duda, la segunda es más fácil.

Cerca del 50% de los CIOs encuestados establecieron “desarrollar una visión y estrategia” como una de las principales competencias de un líder tecnológico; sin embargo, solo 1 de cada 3 afirmó contar con esta competencia dentro de su organización.

Desarrollar la capacidad de no incurrir en el error que señalamos al principio y ser capaces de fijar objetivos claros, precisos, qué señalen cómo ser exitoso sin ambigüedades para nuestro equipo es esencial para generar valor dentro de la organización.

4. Fomentar la disrupción

Suena bien, ¿verdad? La idea de ser capaces de propiciar innovación que cambie el mundo.

Los CIOs, como líderes tecnológicos, están en una posición única para impulsar la innovación, dirigida por la tecnología, y definir nuevos enfoques para impulsar el valor para la empresa y los clientes.

El que sepamos lo que debemos lograr es de gran ayuda porque nos permite librarnos de los chistes tecnológicos: he inventado algo genial… pero no se para que sirve (o si sirve). en estos casos sabemos PARA QUÉ debe funcionar.

5. ¿Talento vs. cultura?

Por fortuna, no es una u otra: lo ideal es una cultura que sepa aprovechar al máximo los talentos que la organización tiene disponibles.

El 45% de los CIOs encuestados identificaron como una competencia clave para el éxito atraer, motivar y adquirir nuevo talento a la organización.

Para lograr esto y mantener un alto nivel de resultados, la cultura tiene que apoyar, alentar y comprometer a los profesionales de y con la organización: ayudarlos a conocer sus capacidades, aprovecharlas y desarrollar aquellas que constituyen complementos y catalizadores de mejora.