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¿Puede la cultura organizativa sabotear su innovación? Hay 3 formas

¿Cree que su empresa tiene mucho tiempo luchando con poco éxito para lograr innovación? Es el momento de revisar su cultura.

CIO AMÉRICA LATINA | Por Elibeth Eduardo | @ely_e

En general, solemos no darnos cuenta de lo mucho que influye en nosotros nuestra idiosincrasia (cultura nacional) hasta que tratamos con extranjeros, especialmente si es fuera de nuestro país. En ese momento, la comprensión de lo que es y lo que no es puede, inclusive, colapsar.

Algo parecido le está pasando a las organizaciones en estos tiempos de transformación digital. La mayoría de las empresas está luchando por innovar en torno a la tecnología pero, a veces, es necesario revisar la cultura de la organización para realizar los esfuerzos requeridos en la dirección correcta.

“Unir a su fuerza de trabajo bajo un objetivo común es la mejor manera de prosperar y fomentar la innovación en la era digital, afirma el jefe de negocios tecnológicos de la firma de consultoría de TI centrada en la transformación digital PointSource, Barry Pellas.

Para el especialista, es más fácil decir que se va a cambiar la cultura corporativa de una organización que hacerlo, pero las empresas pierden mucho si no consiguen este cambio.

“Si las empresas no logran unificar la empresa con un objetivo común, se arriesgan a una asignación errónea de recursos, a situaciones de competencia interna que detienen la finalización de proyectos y a que se pierdan una gran cantidad de ideas creativas”, asegura.

Pellas expone – al menos – TRES (03) razones por las cuales su cultura corporativa deja la innovación estancada, así como algunas recomendaciones para cambiar las actitudes conservadoras de los trabajadores.

1. Perder de vista al usuario final

Esto es cada día más esencial. Es difícil pensar a estas alturas que alguien no sepa que una de las características de un producto tecnológico exitoso es una interfaz fácil de usar, que pueda comenzar a usarse de inmediato por los consumidores, con una curva de aprendizaje lo más baja posible.

Sin embargo, Pellas dice que las empresas tienen la costumbre de centrarse en la “transacción”.

“Deberían entregar un producto final que mantenga la (buena) experiencia en la mente del usuario”, sugirió.

Pellas recomienda cambiar el énfasis de toda la compañía hacia el. “pensamiento de diseño”, el cua es una estrategia que los diseñadores utilizan a menudo para mantenerse enfocados en el usuario final.

“Es un enfoque centrado en la gente, el cual combina el toque humano, la integración de la tecnología y mantener el éxito del negocio en la cabeza“, afirma.

Un cambio hacia el “pensamiento de diseño” hará que cada empleado piense en el usuario final, en lugar de centrarse en su rol singular en el ciclo de vida de un producto o iniciativa.

Por otra parte, según el CEO de Oblong Industries (una empresa centrada en la modernización de la colaboración en el lugar de trabajo), John Underkoffler, hay mucha distancia entre predicar sobre una mentalidad innovadora y ejecutarla, apoyando activamente ideas innovadoras con tiempo, energía y recursos.

“Hay un montón de organizaciones que dicen que fomentan la innovación pero, en la práctica, niegan el permiso a individuos o equipos que tratan de trabajar en un modo innovador“, destacó.

2. Ignorar la colaboración entre departamentos

Puede que esto parezca obvio pero la persistencia de los casos deja en claro que no lo es: las compañías sufren más cuando están fuertemente descentralizadas, con departamentos que rara vez interactúan entre sí.

“Esto se traduce en menos acciones de conocimiento y avances innovadores”, dice Pellas.

Sin embargo, las empresas deben evitar acercarse a la colaboración como un proyecto más pues – definitivamente – no es algo que se puede reservar en un calendario.

Por el contrario, Underkoffler sostiene que debe convertirse en una manera de ver, interactuar y entender el mundo diferente, de extremo a extremo de la empresa.

La comunicación constante es una piedra angular de la transformación digital en cualquier organización y cuando los diseñadores, desarrolladores y equipos de distribución están trabajando juntos, la innovación orgánica es casi segura”, asegura Pellas.

3. Falta de unidad sobre los objetivos comunes

Y si el problema anterior era importante, este es esencial. Los líderes empresariales deben unificar la empresa bajo un objetivo común si quieren fomentar la innovación.

Esto incluye fomentar el pensamiento del diseño y alentar a cada unidad de negocio a trabajar hacia el mismo objetivo, como la oferta de servicios y productos de fácil manejo.

“Varios objetivos crean una desconexión entre los departamentos, a menudo llevando a procesos ineficientes y a la falta de un esfuerzo unificado para hacer un impacto en la innovación”, asegura Pellas.

Como siempre, esto requiere un enfoque de arriba hacia abajo: uno que los ejecutivos y los gerentes pueden modelar para el resto de la compañía.

Si los empleados no ven que los líderes empresariales cumplen con estos estándares de innovación, seguirán su ejemplo y ellos tampoco lo harán”, afirmó Pellas.