Portabilidad, las lecciones de Chile para México

Los casos de Chile y México parecen dejar en evidencia que el número de jugadores es esencial para sacar lo mejor de la portabilidad.

CIO AMÉRICA LATINA | Por Elibeth Eduardo | @ely_e

Mientras en México se discute quien gana o si alguien gana algo con el proceso de portabilidad que debería impulsar una mayor competencia en el sector de las telecomunicaciones, en Chile ese “efecto” esta por descontado.

Lo curioso es que el proceso chileno tendrá alrededor de cuatro años y la “portabilidad completa” (un número fijo puede pasar a móvil o viceversa, así como la titularidad del numero) es apenas de septiembre de 2016. ¿Cómo entonces los resultados son tan distintos?

La respuesta es simple: los mercados son distintos y es el número de competidores el que, realmente hace la diferencia.

Y, si bien el inicio del proceso en México es contemporáneo con el de Estados Unidos (a propósito del TLC) el que AT&T apenas tenga dos años en México y que sea este año cuando se espera una expansión de la OMV explican – entre otras cosas – por qué México parece inmune a las que se han asociado como ventajas del proceso.

El que el mercado chileno haya asimilado más rápido que el mexicano el proceso de “competir” para retener, en un comportamiento similar al estadounidense nos dan otra pista de las diferencias entre unos y otros.

Simetrías y asimetrías

Las coberturas pero, especialmente, las concentraciones del mercado son diferentes.

Quizás sea lógico penar que, mientras el IFT no haga más para que América Móvil “comparta” su ventaja territorial, las ventajas de la portabilidad (irme con mi número a donde me ofrecen mejor relación precio – valor) es solo una aspiración.

El mercado debe crecer más, las empresas deben tener una presencia y servicios más repartidos en la inmensidad mexicana antes de que el usuario pueda plantearse tan siquiera si puede “moverse”

Además, el hecho de que en México internet, por ejemplo, no sea sino una opción móvil también le resta a la portabilidad: si la telefonía fija no existe, no hay de donde elegir.

No obstante, finalmente la transformación está llegando (lentamente) a México y las nuevas inversiones anunciadas puede que contribuyan a lograr los objetivos que se tenían previstos con el proceso de portabilidad númerica.

¿En el despegue?

Pero todavía _ pese a que casi ha pasado una década – no se han cumplido los objetivos.  Los números dan cuenta de ello: el 82,8% de la migración ha ocurrido en los últimos cuatro años y, aunque con algunos retrocesos en el crecimiento, Telcel y Anérica Móvil mantienen su posición de dominio casi absoluto en todo el país.

Si bien la entrada de AT&T ha acelerado el proceso, hasta ahora la tendencia todavía es contraria a la que se busca: disminuir la posición de dominio en el mercado.

Por ahora, las cifras del estudio de The Competitive Intelligence Unit (CIU) indican que ambos competidores, Telefónica y AT&T, han perdido terreno frente a América Móvil, inclusive entre enero y mayo de este año.

Como ya dijimos, le toca al IFT balancear mejor las cargas en cumplimiento de la Ley. Ha avanzado. Pero aun no es suficiente.