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¿Otro ataque de ransomware? Bienvenido a la nueva normalidad

Hace días se desencadenó, a escala global, otro ataque de tipo “ransomware” llamado Petya el cual impactó a más de 12.000 computadoras.

Por Dale Drew
Chief Security Officer de Level 3

¿Qué ocurre cuando se combina la estructura y enfoque del crimen organizado con la organización y escala de un Estado Nación? Se obtienen dos ataques de ransomware de alcance global como ningún otro que el sector haya visto antes. Bienvenidos a la nueva normalidad.

La semana pasada se desencadenó otro ataque de tipo “ransomware” a escala global llamado Petya el cual – de acuerdo con los informes – impactó en más de 12.000 computadoras, encriptando sus discos duros e inutilizándolos.

Petya utilizó un exploit descubierto por la Agencia Nacional de Seguridad de Estados Unidos (NSA, por sus siglas en inglés). Lanzada por el grupo de hackers Shadow Brokers, Petya encriptó los datos (en esta ocasión en los discos duros, en vez de hacerlo en los archivos individuales) y exigió US$300 dólares en Bitcoins.

Denominado External Blue, este exploit es una exposición de Bloques de Mensajes del Servidor (SMB) que afecta principalmente a las máquinas de Windows y provee el tipo de exposición por el cual se esfuerzan los Estados Nación: una aplicación bien arraigada en internet y ampliamente utilizada tanto por las empresas privadas como por los organismos gubernamentales.

Más allá del parentesco

A diferencia de WannaCry (el cual fue distribuido y, luego, escaneó sistemas de internet vulnerables que ejecutaban SMB en la internet pública), Petya fue distribuido internamente a través de una dependencia de la cadena de suministros, mediante una aplicación de software contable llamada MeDoc. Aparentemente, estos actores maliciosos agregaron el exploit a la distribución de MeDoc, para que. luego, se abriera campo al llegar a los clientes, comprometiendo los sistemas internos de la compañía, aprovechando el exploit EternalBlue.

Muchas compañías protegieron su visibilidad pública a EternalBlue, aunque aparentemente no pasó lo mismo con su susceptibilidad interna, lo cual posibilitó que este ransomware se esparciera rápidamente a escala global.

Petya fue particularmente destructivo por naturaleza, toda vez que encriptó el Registro de Arranque Maestro –Master Boot Record- impidiéndole a los usuarios ingresar al sistema y tornando inutilizable a la PC en su totalidad.

Dos caras de un mal

WannaCry y Petya representan una nueva era de ataques extorsivos, en los cuales los grupos del crimen organizado buscan exploits que les den la mayor cantidad de víctimas en el menor tiempo posible.

En lugar de ransomware “dirigido” (que opera esperando un elevado porcentaje de participación de pago de víctimas específicas) ésta es una técnica ransomware más del tipo “spam”.

Procura infectar a la mayor cantidad de personas posibles: es decir, que aún con un porcentaje de participación menor, reditúa más que los ataques dirigidos concentrados.

Además, Petya también agregó el elemento de dependencia de la cadena de suministro: compañías que aceptan actualizaciones de los proveedores directamente en las producciones.

Si bien éste no es el primer y principal riesgo para las compañías, un ataque al proveedor de la cadena de suministros (target, etcétera) es algo de lo que tomarán nota otros cibercriminales.

Frente a la amenaza

Entonces, ¿qué hacer para protegerse? A continuación, algunas recomendaciones:

*Realice un backup de sus datos críticos.

*Emparche sus sistemas lo más rápido posible.

*Segmente sus sistemas de producción y de usuarios para contener la dispersión de las infecciones y de los peligros.

*Instruya a sus usuarios acerca de los peligros del phishing.

*Acepte las nuevas actualizaciones de su cadena de suministro, primero en un entorno de prueba y monitoree dicho entorno de prueba buscando infecciones.

*Solicíteles a sus proveedores de seguridad, firmas específicas para los exploits de los Shadow Brokers, dde manera tal que pueda determinar cuando alguien está tratando de usarlas en su entorno.

*No pague ransomware (rescate). Rara vez recuperará sus archivos. Más importante aún: quedará etiquetado como alguien que va a pagar.

*Contacte a su proveedor de servicios de internet (ISP, por la sigla en inglés de Internet Service Provide) para que lo ayude a rastrear y a bloquear los ataques contra sus puntos de acceso a internet.

Para mayor información sobre cómo proteger su negocio de un ataque ransomware, ingrese al blog de Dale Drew “Ransomware: Una Verdadera Historia de Terror”.