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Se necesitan chicas programadoras: un club las impulsa

La Cámara de la Industria Argentina del Software buscar abrir espacios de expresión del talento femenino en la programación de software e impulsan el “Club de chicas programadoras” para generar un espacio donde las participantes creen la aplicación que más las identifique.

Cuando las chicas interesadas son recibidas en el “Club de chicas programadoras”, la pregunta que deben atender nos es sobre conocimientos tecnológicos. Es: ¿a ustedes qué es lo que más les gusta?

Deporte, diseño, moda, maquillaje, idiomas, cocina son algunas de las áreas que suelen aparecer entre las respuestas, y en todas ellas, hay un denominador en común: con la tecnología se pueden crear aplicaciones personalizadas para atender cada interés.

Algunos de los proyectos incluyeron el desarrollo de la página web para los equipos de deportes del colegio, donde informan horarios de pruebas, récords de años anteriores e historia de las copas ganadas por los diferentes equipos, o una app que permite anexar un código QR a las obras en una exposición de proyectos, para acceder a una descripción de la misma, con información sobre el alumno que la realizó. Otros ejemplos incluyen páginas web para subir resúmenes de clase o juegos para el celular.

Ese es uno de los objetivos que tiene el Club. Se trata de una iniciativa de CESSI, la Cámara de la Industria Argentina del Software, que busca generar un espacio de encuentro donde, de una forma lúdica, chicas adolescentes en edad de secundaria puedan aprender y desafiarse a presentar soluciones, realizar un prototipo, desarrollar y crear nuevas aplicaciones.

El concepto

El programa del Club de las chicas programadoras de CESSI se inspira en experiencias exitosas en varios países del mundo, y consiste en actividades y charlas de las que se puede participar con cero, poco o mucho conocimiento previo de informática. No tiene costo, y se proveen las computadoras y el acceso a internet en forma gratuita.

De esta forma, las participantes podrán descubrir que desarrollar un software no es una actividad individual, sino que juntas poseen la capacidad y el talento para crear y generar nuevos proyectos, y derribar estereotipos que suelen presentarse sobre la computación y la programación, como la dificultad o los conocimientos previos que se necesitan.

Inicialmente surgieron dos clubes piloto en Argentina, uno en Monte Grande y otro en Olivos, y hoy también está funcionando un club en Escobar. Adicionalmente, en septiembre abrirán nuevas alternativas, en Provincia de Buenos Aires (Campana, Plátanos y La Plata), y próximamente en Capital Federal (barrios de flores y recoleta), y en Bahía Blanca.

“Queremos que haya clubes en toda la República Argentina para que cada vez más chicas puedan encontrar estos espacios de encuentro. Lo que aprendan aquí les va a servir para toda la vida y para cualquier carrera porque la programación se va a usar cada vez más”, expresó María Laura Palacios, Cofundadora del Club.

En complemento, Juan Navarro, otro de los Cofundadores del proyecto mencionó: “Lo que queremos es que encuentren en el club un espacio lúdico donde se sientan representadas y puedan desde ese lugar empezar a acercarse a la tecnología. No es un curso, ni una clase teórica, sino un espacio de juego donde van a tener conocimientos de programación y van a terminar haciendo aplicaciones para el celular o una página web”.

Club de Chicas Programadoras es impulsado por la Comisión de Inclusión Social, Laboral y Digital de CESSI, que lleva adelante también otras iniciativas como Proyecto DANE, que promueve el desarrollo de aplicaciones para dispositivos móviles, con fines educativos, lúdicos y de inserción social y laboral para niños y jóvenes con discapacidad intelectual.

Adolfo Manaure

Entusiasta seguidor de la tecnología y las innovaciones que cambian el mundo. Director Editorial y COO en The HAP Group.