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Conectividad es la principal barrera para la IoT en sector energía: Inmarsat

Aunque los problemas de conectividad no son exclusivos de las empresas energéticas, un estudio de Inmarsat indica que frenan avances de IoT en el sector.

CIO AMÉRICA LATINA | Por Elibeth Eduardo | @ely_e

Decir que el sector de las empresas de energía es “todopoderoso” en cualquier país o región puede parecer el intento (lamentable) de hacer un chiste. Eso, por mucho tiempo, fue indiscutible.

Pero el mundo tecnológico actual se caracteriza no sólo por redefinir nuestra realidad: en muchos casos también la re-escribe.

Eso pareciera estar pasando con el reto de la IoT y el “todopoderoso” sector energético: les está costando.

¿Por qué? Porque, sin acceso a conectividad de alta velocidad realmente confiable y dramáticamente mejorada, las empresas de energía no logran (realmente) sacarle el máximo valor al Internet de las Cosas (IoT).

La conectividad (o sus fallas) sería, entonces, la kriptonita de su poder según los resultados del reporte independiente “The Future of IoT in Enterprise – 2017” realizado por la empresa Inmarsat entre las CIEN (100) más grandes empresas de este sector. En todo el mundo.

Redes más rápidas, más confiables

Pero ese no es el único resultado sorprendente:

• 54% de las empresas consultadas considera el aprovechamiento de la IoT como un desafío para su gestión.
• El mismo porcentaje considero que la conectividad es un problema para superar el desafío exitosamente.
• 24% de los consultados fueron un paso más allá y reconocieron que la conectividad (sus fallas) podría “descarrilar” sus actuales despliegues de IoT, así como los que tienen previstos en los próximos años.

“El IoT jugará un papel crucial en la transformación digital del sector energético. La conectividad de alta velocidad es un aspecto crítico para tener una solución IoT exitosa y rentable, que garantice la recolección y transmisión de altos volúmenes de datos valiosos provenientes de sensores para el análisis. Sin esta conectividad y sin la transferencia de datos en tiempo real, las empresas del sector no podrán analizar sus datos ni extraer de ellos toda la información valiosa”, explicó el director senior para el sector de energía en Inmarsat Enterprise, Chuck Moseley.

Destacó también que uno de los datos positivos del informe de Inmarsat es que muestra cuan conscientes son las empresas del sector energético de la importancia de la conectividad en el despliegue de esta tecnología emergente.

Otras barreras

Por desgracia y aunque las redes y velocidad de las mismas son la barrera más urgente en la adopción del Internet de las Cosas, quizás también es la barrera más sencilla de encarar:

• 35% de los entrevistados considera que la escasez de aptitudes en el Talento TI disponible, tanto en los equipos de las empresas como en el mercado es otro de los problemas que deben solucionar las empresas que se estén implementando la IO.
• 27% de los entrevistados considera a la seguridad cibernética de las redes de IoT uno de las barreras más importantes para la adopción de la tecnología.

Como puede verse, las otras dos barreras son de gran calibre lo cual hace aún más importante que las preocupaciones por mejor y más rápida conectividad las hayan rebasado. Afortunadamente, hay más opciones para encarar el reto de la conectividad.

“La ubicación remota de muchos sitios de producción y gasoductos implica que las redes tradicionales – celulares o terrestres – no siempre brindan conectividad confiable o estable. Las redes de comunicación por la vía satelital pueden resultar sumamente valiosas en el despliegue de soluciones IoT, ya que ofrecen conectividad constante, confiable y sobre todo, resistente. La red de comunicaciones por satélite de Inmarsat tiene la capacidad de proporcionar conectividad de alta velocidad realmente global a cualquier localidad y reunir grandes volúmenes de datos con 99.9% de tiempo de actividad, lo cual posibilita a las compañías del sector energético a enfocarse en otros aspectos como la innovación y el desarrollo del IoT y emprender una transición hacia la IV Revolución Industrial”, destacó Moseley como alternativa.