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Todo es diversión hasta que… 3 Armas de los Juegos online contra DDoS

El sector de juegos online es el que afronta el mayor número de ataques DDOS de toda la industria. ¿Por qué? Por algo tan primario como el espíritu competitivo de los gamers.

Por Yovani Piamba
Sales Engineer de A10 Networks para NoLa

¿Alguna vez se ha preguntado qué industria enfrenta el mayor número de ataques de Denegación de Servicio Distribuido (DDoS)?

Si es por lógica, el razonamiento dicta que el sector financiero (¡con todo ese dinero!) o el sanitario (¡con tanta información confidencial de pacientes guardada sus sistemas!).

Sin embargo, es el sector de juegos online el que afronta el mayor número de ataques DDOS de toda la industria. La razón de tan gran popularidad radica en algo tan primario como es el espíritu competitivo de los gamers.

Imaginemos una situación… Un jugador comienza a resbalar: su puntuación disminuye mientras que la de sus competidores aumenta. Ante esta particular fatalidad, y lejos de encajar su derrota con deportividad, el jugador decide lanzar un ataque DDoS contra los servidores del juego, para, ¡voila!, lograr que sea imposible jugar y (lo más importante) borrar cualquier evidencia de su derrota personal.

El desafío, si usted decide aceptarlo

Proteger las redes de juego representa, de entrada, un desafío. En primer lugar, estás deben ser de alto rendimiento y baja latencia, para asegurar el juego en tiempo real, además de escalables, a fin de servir a miles de usuarios simultáneos de diversas geografías.

El funcionamiento de una red de juegos de alto rendimiento se compara con el de una red empresarial: los usuarios quieren que los servicios se entreguen de forma rápida y sin interrupciones. En este sentido, y desde una perspectiva de networking, la baja latencia y una experiencia de red perfecta se tornan obligatorios.

Las empresas de juegos son muy conscientes de que los jugadores – sus usuarios finales – prestan mucha atención a su experiencia, por lo que si no están satisfechos pueden cambiar fácilmente de juego o de plataforma. Los jugadores son también muy expresivos, por lo que una mala experiencia puede ser compartida online.

Las tres armas principales

Para ofrecer una red de juegos de alto rendimiento y segura se requieren tres cosas:

1. Velocidad

Los jugadores demandan velocidad. Así lo exigen. El más ligero contratiempo podría cambiar el resultado. Por lo tanto, las redes de juego deben ser de alto rendimiento y deben procesar las solicitudes a velocidades meteóricas. Los proveedores de juegos pueden optimizar el rendimiento de sus redes y reducir el retraso con servicios como el Balanceo de Carga de Servidor Global (GSLB, por sus siglas en inglés) para garantizar que el tráfico se distribuye de forma inteligente entre los recursos y las zonas geográficas.

2. Escalabilidad

Si 10.000 jugadores vapulean los servidores simultáneamente, la red debe ser capaz de sostenerlos. Las redes de juegos deben ser escalables, no sólo para acomodar hordas de jugadores en sesiones simultáneas, sino también, para mantener las cargas máximas a lo largo de un juego prolongado. Muchos proveedores de juego han recurrido a los servicios de nube pública y a Controladores de Entrega de Aplicaciones Nativas en Cloud para asegurar una rápida ampliación de los servicios de aplicaciones a medida que aumenta la demanda y su uso.

3. Seguridad

Un proveedor de juegos debe evitar los ataques DDoS. En este sentido, no sólo necesita una solución de detección de DDoS para localizar y alertar sobre el tráfico de ataque y/o anomalías, sino que también requiere de una función de mitigación precisa que elimine el problema antes de que cause cualquier interrupción. Disminuir el riesgo de tiempo de inactividad, mientras se reducen los costos y se protege la reputación de marca, es imprescindible. Esto, además, exige una seguridad de las aplicaciones, como la protección proactiva de DDoS a escala terabit, para defender la infraestructura de juegos.

Desde la perspectiva del diseño y manejo, las redes de juegos y las infraestructuras de aplicaciones representan dos de los entornos más difíciles. Apostar por estos tres factores: velocidad, escalabilidad y seguridad, puede ayudar a ofrecer un juego sin interrupciones parar a los jugadores mientras se garantiza un alto rendimiento desde el primer nivel hasta el jefe final.