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2019 será el año del ecosistema digital impulsado por datos

Ya estamos cerca de la siguiente década de innovación que nos llevará hacia el 2030, momento en el que, en Dell Technologies, predecimos que se materializará la próxima era de asociaciones entre humanos y máquinas, que nos sumergirá en la vida y el trabajo inteligentes y una economía sin conflictos.

Por Jeff Clarke, vicepresidente de Productos y Operaciones de Dell Technologies.

El año pasado, hicimos algunas predicciones audaces, algunas de las cuales comenzaron a materializarse un poco antes que el resto. Aún hay mucho que hacer para el avance de las tecnologías de inteligencia artificial y aprendizaje automático, y los sistemas autónomos continúan tomando forma a medida que las organizaciones construyen la columna vertebral que los respaldará.

Entonces, ¿qué nos depara el 2019? Continúa leyendo para conocer nuestras principales predicciones para 2019 a medida que nos adentramos en el ecosistema digital impulsado por datos.

Estaremos más inmersos que nunca en el trabajo y en la vida

Los asistentes virtuales continúan dominando la tecnología para consumidores (las tecnologías del hogar, los “artefactos” y los automóviles conectados inteligentemente), la cual aprende sus preferencias y ofrece contenido e información de manera proactiva según las interacciones anteriores. Seremos testigos de la fusión entre esta inteligencia artificial y la realidad virtual, y aumentada en el hogar para crear experiencias verdaderamente envolventes, como un ayudante de cocina virtual que ayude a improvisar una comida sencilla para la familia. Además, estaremos más conectados con nuestra salud personal, con incluso más dispositivos de seguimiento del bienestar que pueden capturar más información sobre el cuerpo, como la variabilidad del ritmo cardiaco, los patrones de sueño y otros datos, que se pueden compartir fácilmente con proveedores de servicios de salud para una mejor atención.

La inteligencia envolvente también nos seguirá al trabajo. Nuestras PCs y los dispositivos que utilizamos todos los días, continuarán aprendiendo de nuestros hábitos y se iniciarán de manera proactiva con las aplicaciones y los servicios adecuados en el momento oportuno. Los avances en el procesamiento del lenguaje natural y las tecnologías de voz crearán un diálogo más productivo con las máquinas, mientras que la automatización y la robótica darán lugar a una colaboración más rápida y fluida con la tecnología para poder desempeñar una mayor cantidad de tareas. Asimismo, con la creación de experiencias envolventes en el sitio y fuera de él por medio de las aplicaciones de realidad virtual y aumentada, las personas tendrán acceso a los datos que necesiten para trabajar en cualquier momento y lugar.

La mina de oro de los datos provocará la próxima “fiebre” en las inversiones en tecnología

Las organizaciones han estado acumulando Big Data durante años. De hecho, se estima que, para el año 2020, el volumen de datos alcanzará los 44 trillones de gigabytes (44 zettabytes). Son muchos datos. Pronto, por fin los pondrán a trabajar, a medida que la transformación digital tome forma.

Además, con el valor cada vez mayor que se obtendrá de estos datos, gracias a la información útil que impulsará innovaciones y procesos del negocio más eficaces, se originarán más inversiones provenientes del sector tecnológico. Surgirán empresas nuevas para enfrentar los mayores desafíos que hacen realidad la inteligencia artificial: administración de datos y analítica federada que permitan generar información prácticamente desde cualquier parte, y soluciones de cumplimiento de datos para lograr una manera más inteligente y segura de ofrecer resultados asombrosos.

El 5G nos hará vivir al límite

La llegada al mercado de los primeros dispositivos 5G está prevista para algún momento del año que viene, con la muy esperada red de última generación que promete cambiar por completo la realidad de los datos en términos de velocidad y accesibilidad. Las redes de ancho de banda alta y baja latencia significan más sistemas, automóviles y artefactos conectados, y una cantidad infinita de inteligencia artificial, aprendizaje automático y procesamiento de última innovación, ya que allí es donde se generarán todos los datos.

No pasará mucho tiempo antes de que comencemos a ver microconcentradores en nuestras calles (pequeños centros de datos, por llamarlos de algún modo), que también darán lugar a nuevas oportunidades “inteligentes” de análisis en tiempo real en la esquina de su calle. Las ciudades y los pueblos estarán más conectados que nunca, lo que preparará el terreno para las ciudades inteligentes y la infraestructura digital, que predecimos que prosperarán en el 2030. Esto cambiará las reglas del juego para sectores como el de servicios de salud o de fabricación, donde los datos y la información que se generan en el campo pueden procesarse y analizarse rápidamente en tiempo real (en vez de tener que ir y volver de una nube) y, luego, compartirse de manera inmediata con quienes los necesiten.

Los pronósticos de datos anunciarán más nubes

El año pasado, predijimos la llegada de la meganube: una variedad de nubes que componen un potente modelo operativo central, ya que las estrategias de TI requieren nubes tanto privadas como públicas. Hasta el momento, esto ha resultado cierto. El debate de la nube pública frente a la privada continuará desapareciendo, a medida que las organizaciones se den cuenta de que necesitan administrar de forma eficiente todos los diferentes tipos de datos que procesarán. Una encuesta reciente de IDC señaló que más del 80% de los encuestados está volviendo a colocar los datos en nubes privadas en las instalaciones, y podemos esperar que esta tendencia continúe, incluso con proyecciones que indican el crecimiento de la nube pública.

Los entornos de varias nubes impulsarán el funcionamiento pleno del procesamiento del aprendizaje automático, la automatización y la inteligencia artificial, ya que estos brindan a las organizaciones la capacidad de administrar, mover y procesar datos donde y cuando sea necesario. De hecho, veremos la aparición de más nubes a medida que los datos estén cada vez más distribuidos, en entornos de automóviles autónomos o en fábricas inteligentes, en aplicaciones nativas de la nube, en centros protegidos en las instalaciones para satisfacer un sinfín de nuevos estándares de privacidad y cumplimiento y, por supuesto, en la nube pública para una variedad de aplicaciones y servicios que utilizamos todos los días.

La generación del milenio tendrá que hacer lugar a la generación Z, que ingresará al mercado laboral

La generación del milenio deberá hacer lugar para la próxima generación, ya que la generación Z (los nacidos después de 1995) irrumpirá en el mercado laboral el año que viene, lo que creará una fuerza laboral cada vez más diversa que abarcará cinco generaciones. Esto creará una amplia gama de experiencias en la vida y la tecnología. El 98% de la generación Z habrá utilizado la tecnología como parte de su educación formal; muchos ya comprenden los conceptos básicos de la codificación del software y esperan que solo la mejor tecnología forme parte de su experiencia laboral.

La generación Z provocará una nueva evolución en la innovación tecnológica para el lugar de trabajo y creará más oportunidades para los conocimientos tecnológicos y el aprendizaje in situ de nuevas habilidades con generaciones anteriores de trabajadores. La realidad virtual y la realidad aumentada serán cada vez más comunes y cerrarán la brecha de habilidades en una fuerza laboral que envejece y, al mismo tiempo, le darán a la generación Z la velocidad y la productividad que requieren.

Creación de guardianes de datos

Con el surgimiento de los datos como el activo más valioso de una organización, su seguridad y protección continúan siendo la prioridad número uno. En una carrera para garantizar que todos los puntos de acceso permanezcan seguros, las organizaciones destinarán más dinero a las inversiones en seguridad, ya sea mediante una criptografía más sólida en el acceso del endpoint o una ciberseguridad inteligente que abarque el centro de datos distribuido en el edge y la nube. Veremos que la inteligencia artificial y el aprendizaje automático desempeñarán un papel cada vez más importante para proteger de manera proactiva los datos más atractivos para atacar o robar, y serán lo suficientemente inteligentes como para frustrar el acceso antes de que los seres humanos se den cuenta de que los datos estaban bajo asedio.

El fin de los puntos débiles y los residuos: las cadenas de suministro serán más sólidas, más inteligentes y más ecológicas

Las organizaciones, convencidas de las muchas ventajas de administrar un negocio sustentable, seguirán nuestro ejemplo y comenzarán a acelerar las maneras de diseñar modelos de negocio que eliminen los residuos mediante la innovación en las prácticas de reciclaje. Como ayuda, en Dell compartimos nuestro blueprint para convertir plásticos destinados al océano en embalaje reciclado y el hollín de las emisiones de escape de generadores diésel en tinta para la impresión en cajas.

Veremos avances en el seguimiento de la cadena de suministro, mediante el análisis detallado y el aprovechamiento de las tecnologías para identificar oportunidades concretas que permitan seguir un mejor rumbo. Es probable que el blockchain contribuya para garantizar la confianza y la seguridad en el abastecimiento, al tiempo que protegerá la información y los datos sobre los bienes y servicios durante el proceso.

Nunca hubo una mejor época para la tecnología, con el avance a toda máquina de las innovaciones en el 5G, la inteligencia artificial y el aprendizaje automático, la nube y el blockchain. Apuesto que haremos un gran uso de esos 44 zettabytes de datos en 2020. Liberaremos la potencia de los datos en maneras que nunca antes hemos imaginado y transformaremos los negocios y la vida de todos los días. Así que abróchense los cinturones: estamos yendo a toda velocidad hacia la era de los datos, y el 2019 será un año extraordinario.

Adolfo Manaure

Entusiasta seguidor de la tecnología y las innovaciones que cambian el mundo. Director Editorial y COO en The HAP Group.