Los Gobiernos Latinoamericanos deben proponer a sus Municipios y Alcaldías la firma de un acuerdo mutuo para cubrir necesidades de formación de programas sociales que promueven al individuo a adquirir conocimientos, para su inclusión en el entorno social, mediante el uso de los Centros Tecnológicos Comunitarios o Telecentros como instrumentos de infraestructura.
Para lograrlo se establece la necesidad de estructurar la provisión de servicios por medio de una plataforma flexible de aprendizaje integrado (blended training), empleando tecnología provista por empresas asociadas, que exhiben antecedentes reconocidos en el campo de las herramientas de autoría y gestión de contenidos.
La capacidad académica y tecnológica de este desafío conjunto se expresa a través de la integración de una red de nodos de Conocimiento Cercano –los Centros Tecnológicos Comunitarios o Telecentros -, estructuras de formación compuestas por Ámbitos de Aprendizaje Integrado, Centros de Desarrollo de Contenido y Centros de Gerenciamiento. Esta red de Conocimiento Cercano deben estar a disposición de los gobiernos de municipios o alcaldías para propiciar el desarrollo local, para atender a las incumbencias propias de cada región y para acompañar a las diferentes administraciones municipales a capacitar a sus miembros con el fin de lograr políticas de las mejores prácticas que dinamicen el campo productivo, en el sector privado.
La respuesta diferente al desafío: el Conocimiento CercanoEl concepto de Conocimiento Cercano encierra un nuevo paradigma, capaz de reducir la brecha de conocimiento que deteriora el desarrollo del individuo y la sociedad. Ámbitos de este tipo contribuirán - a nivel Municipal - a un exitoso intercambio de conocimiento, elemento clave para gerenciar el crecimiento con incremento de la productividad y generación de ventajas competitivas.
La realidad social adversa puede confrontarse mediante un modelo de aprendizaje flexible integrado a los conceptos de capacitación continua, carrera profesional, especialización, actualización en el área profesional y la posibilidad de que más individuos con educación formal terciaria no universitaria puedan incorporarse rápidamente al mundo laboral. Las deudas actuales de los municipios, la desocupación, la mayor penetración de la droga en los jóvenes y los problemas de seguridad, son solo el preludio de un futuro real si no se trabaja para reducir la brecha del conocimiento, e incluir la mayor número de ciudadanos en la nueva economía del conocimiento.
Tecnología al servicio de la educaciónEl empleo en el mundo digital se verá afectado sin lugar a dudas por esta penetración rápida de las nuevas tecnologías, tal vez más el resultado de un proceso cultural que de un proceso educativo.
El construir e integrar contenido digital en la currícula es esencial. No sólo produce que el aprendizaje sea más atractivo, sino que el aprendizaje digital desarrolla las capacidades que los estudiantes necesitan para ser exitosos en el siglo XXI. El sistema educativo no ha seguido este desarrollo y algo ha de hacerse para lograrlo.
Educación para difundir la tecnologíaEs estratégicamente importante tener una población que comprenda la ciencia; personas que puedan diseñar las próximas generaciones de productos y personas que puedan tomar decisiones sabias sobre el uso de los mismos. Sin una alfabetización amplia en las ciencias y en las tecnologías, se corre el riesgo de tener una cultura escindida. Cualquier ciudadano que no tenga alguna facilidad o habilidad para entender o usar herramientas tecnológicas, no tendrá finalmente una voz en esta sociedad del conocimiento.